lunes, 24 de mayo de 2010

En aquellos momentos de tristeza tú sonrisa se ocultó.

"Tendrás muchas pasiones, dijo mi carta astral. Una égida de amores intensos y fugaces. Un rosario de nombres enlazados por besos. Algunos de ellos sobrios, algunos de ellos tiernos. Más altos o más bajos, castaños o morenos, los hay de todo tipo. Y a todos les define una causa común: la virilidad que se les revuelve inquita entre las piernas.

Algunas pisan fuerte, son altas, orgullosas. Son firmes y obstinadas, enhiestas como mástiles. Poderosas y astutas, seguras de sí mismas, buenas razonadoras, maduras, decididas, van a invadirlo todo. Entran, se hacen las dueñas y al fin, en su despacho, bien firmes y encajadas, saben que ése es su sitio, conocen su papel. Entran, salen, se van emocionando, se van acelerando conscientes de su imperio. Imperios de una noche, monarquías de un beso.

Hay otras pequeñitas, inquitas y traviesas. Revoltosas, curiosas, nunca les falta espacio para poder jugar, indagar y perderse. Dulces exploradoras, a veces se te escapan, culebras resbalosas, lo mismo que lo intenta el jabón en la bañera. Patinan sorprendidas por los muslos mojados y vuelven escalando, ansiosas e impacientes, brincando pizpiretas, al refugio húmedo y cálido que saben que les espera. Pececitos que saltan por tu corriente interna, felices y empapados, no les importa mucho ni el cómo ni el por dónde. Son jóvenes de espíritu. Apenas se toman en serio ni a sí mismas.

Podrás quererlas mucho y nunca poseerlas. Podrán quererte aun más y no te tendrán nunca. Esquivas y reídoras, fugaces, detonantes, ni estelas ni pisadas dejan tras de sí. A penas el recuerdo, incierto y añorado, de las horas felices, las únicas que cuentan, las realmente vividas."

domingo, 23 de mayo de 2010

Y no puedo hacerlo irse por mi cuenta.

Quería tenerte para mí tanto que incluso te pondría un collar alrededor de tu cuello. Eso me asustaba siempre... así que me alejé de ti a propósito.

Viajando a la luna imaginas y tus sueños se aclaran.

Los sentimientos de las personas cambian facilmente y todo lo que uno ve podria ser una ilusión.
Nada es seguro.

Persigo tu sombra pero es interminable.

Recuerdo cuando nos acercabamos a la ventana a ver los reflejos del sol que tenia en el río y la melodía que tararabeas en voz baja, no sabes cuanto me gustaría volver a escucharla.

Fuertemente efímero y sin esperanzas.

La gente dice que uno entiende por completo el valor de alguien después de perderlo. Pero creo que uno encuentra el verdadero valor, cuando uno vuelve a reunirse con quien se creía perdido. Si ahora todos volviéramos a reunirnos probablemente volvería a llorar como un bebé. Como tengo miedo de ser de esa manera, no puedo moverme de este lugar.

Por siempre, quedate a mi lado.

- Sólo puedo ver bien de lejos. Mientras más lejos, mejor puedo ver, y menos mientras más me acerco.
- Tal vez nos pasa a todos.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Así será.

Seguramente, en algún momento de nuestra vida hemos tenido que optar entre dos caminos totalmente diferentes, el dejar atrás un pasado que nos hizo felices y que ahora nos abruma para poder coger otro sendero que nos lleve de nuevo a esa lejana felicidad. Sí, hay que dejar de lado muchas cosas que en un pasado fueron completamente necesarias para poder respirar de nuevo. Es una despedida, una despedida que toma mucho tiempo, pero que siempre trae sus frutos: ya sean nuestros deseos mas profundos hechos realidad o la mera satisfacción por haberlo intentado. Pero a un lado quedan los recuerdos, es ahí donde tenemos que elegir que hacer con ellos, pensar en que los invertimos, partiendo desde el punto de que los recuerdos no se borran, que siempre quedan ahí. ¿Cómo recordaremos todas esas sensaciones? Una reacción básica suele ser recordarlos en momentos de bajón, y dejarlos caer en forma de lluvia, haciendo más duro el golpe; pero yo creo que la manera más correcta es recordarlos como algo único, algo que en principio no volverá a pasar, pero que para nosotros fue como un sueño… a esto se le podría llamar tristeza, pero en verdad no lo es, porque tu te alegras de que ocurriera, no estas arrepentida por ello; lo que sentimos es nostalgia, pero no, no es negativa, todo lo contrario, es positiva: nos ayudó a aprender, a sentir nuevas experiencias… ¿A caso eso es malo? En absoluto.

Cuando escuches esa canción que diga exactamente lo que sentías, lo que sigues sintiendo, ese sentimiento de nostalgia reaparecerá, te vendrán innumerables recuerdos a la mente en escasos segundos, es ahí cuando debemos actuar y no dejar que se transforme en tristeza, simplemente, nostalgia, recuerdos…

Y entre este optar entre un camino y otro, tenemos que mirar por esos recuerdos que podamos tener en un futuro de ello, o quizá nunca sean recuerdos, sino una gran realidad, nunca sabemos cual es nuestro destino, es aleatorio. Tenemos que mirar lo que más nos convenga o aunque no sea de este modo, lo que más nos llene, lo que más felices nos haga y arriesgar. En el futuro habrá más despedidas, una detrás de otra, nosotros elegimos si es un “Hasta Nunca” y nos cerramos completamente a ese recuerdo positivo de las cosas o si es un “Hasta Luego”, que sería lo comentado anteriormente, el recordar las cosas como lo que fueron, recuerdos, y ver ese camino con otros ojos, sin esa prioridad pero aun con respeto y sentimientos.